Carlos Garulo Ena ha fallecido en la madrugada del 29 de julio en Barcelona, con 83 años, dejando la huella de un extraordinario legado literario, educativo, intelectual y humanístico desde muy joven y a lo largo de décadas de frutos propios de uno de los mayores talentos que jamás haya dado la tierra oscense. Un auténtico genio. Así empieza a describirlo en su crónica, Javier Garcia Antón: https://www.eldiariodehuesca.com/actualidad/fallece-carlos-garulo-ena-sacerdote-poeta-loarre-eternizo-en-verso-ridley-scott-castillo_45942_102.html

Carlos Garulo Ena nació en Loarre. Fue ordenado sacerdote el 1 de marzo de 1969 en Barcelona Horta. Uno de sus grandes destinos, en el que su luz alumbraba el camino educativo, fue el de director editorial de la Editorial «Edebé» (Barcelona), la gran institución salesiana con la que tantos niños y tantas niñas se han instruido en España y el mundo. Nada menos que diecisiete años, de 1972 a 1989.

«Desde 1990 fue delegado central para la Comunicación Social, y desde 1997 delegado del rector mayor para las instituciones Universitarias salesianas. Creó y dirigió el sitio «VidimusDominum.org», punto de encuentro de la vida consagrada en internet, dependiente de la USG (Unión de Superiores Generales). Autor de varios libros de educación y pastoral, y colecciones de poesías, de 2001 a 2010 fue colaborador en el Dicasterio para la Pastoral Juvenil, en las Instituciones Salesianas Universitarias. El 17 de noviembre de 2010, la Universidad Católica de Brasilia (UCB) le confirió el Doctorado Honoris Causa en calidad de principal artífice del diseño y desarrollo del Proyecto de las Instituciones Salesianas de Educación Superior (IUS), de 1998 a 2010″.

CASTILLO DE LOARRE Y SU «VOZ DE PIEDRA»

Carlos Garulo Ena nunca olvidó su dimensión local donde se alojan las raíces de su padre y de su familia. En el año 2006, llevó a la escena del Teatro Salesiano de Huesca su precioso y vibrante poemario Voz de Piedra, que dedicó a sus padres, a su pueblo, al Gobierno de Aragón quien fuera que estuviera para que preserve la máxima dignidad al Castillo y a Ridley Scott, por encontrar en la fortaleza la inspiración y escenario para su película «El reino de los cielos». Al director cinematográfica entregó estos versos con el epígrafe «Dame otra vez tu Voz»:

  • Quiero abrazar tu cuerpo
  • aunque sea de piedra y silencio.
  • ¡Huyamos los dos a tus recuerdos
  • -que tiempo y desamores relegaron a olvido
  • y parece que hubieran
  • enmudecido tristes para siempre-,
  • pues mudos son prisión
  • de una lejanía inconmovible
  • y estéril de horizontes!

Desde la Asociación de Amigos del Castillo de Loarre, que entonces presidía, se organizó con Carlos y el Aula de Teatro y Poesía de Ibercaja, «la presentación del libro que fue una maravilla de teatralización de la poesía, una escucha dentro de las piedras del Castillo que nos enseñaron no sólo historia, sino fundamentalmente espíritu y firmeza. Dos mundos, el real y el onírico, para escuchar los miles de voces que susurraron entre muros por las centurias de su pétrea voluntad de mantenerse enhiesto». En 2010 la Asociación le nombró Socio de Honor en Loarre, con la entrega de la maqueta de plata del Castillo, momento que recoge la fotografía junto a Antonio Garcia Omedes y Tere Jaime.

 

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